... Es que me cuesta entenderte...
Más de una vez, por no decir muchas,
esas palabras salieron de tu boca,
voraces, ansiosas, esperando una reacción de mi parte.
Pero que puedo decirte,
Si también me cuesta entenderme.
Momentos más, momentos menos,
soy un camaleón del sentimiento;
Para explicarlo,
una metáfora, simple,
Mi corazón es un velero,
que se deja mecer,
por la desidia del viento antojadizo,
un día calma ora tormenta,
Es un tumultuoso mar el que te mese:
Arrebolado velero,
es mi corazón.
Sin embargo,
comprendo, en la inexactitud de emociones,
que nublan mi mente,
Te veo,
no diré, que en ocasiones, desearía
arrojarte de un barranco,
pero me detengo, y pienso.
la ley me lo impide.
No es muy honroso que un poeta,
cause un tragedia en pos de su locura,
pero aún mas importante motivo
es el que se esconde en este pecho,
te adoro,
te quiero,
no diré que a veces,
también te odio;
¿Pero cómo odiarte?
¿Cómo odiar esos ojos
que desarman?,
cómo decir que no,
Cuando solo deseo abrazarte.
Eso es, así flaquea la voluntad del poeta.
Así, mi alma libre, se domina,
Se sustenta en tu cariño,
locura.
En la pasión, que me enciende y me domina.
Y me convierte en un esclavo de tus besos.
Entiéndase, el amor también domina a las bestias.